Tecnoacademia.

Es un proyecto que impacta lugares de difícil acceso de nuestro país, a los estratos 123, población urbana y rural, logrando igualdad de oportunidades para los niños niñas y jóvenes a través de la educación basada en el enfoque STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes, Matemáticas), es importante resaltar que el programa ha impactado a 20 departamentos, 183 municipios y un total de 23.849 aprendices se han certificados en las líneas de:

  • Ciencias básicas matemática y física, biología y química.
  • Biotecnología: incluye – Biotecnología tradicional y biotecnología industrial, agroindustria y alimentos y sus variantes.
  • TIC: Diseño multimedial y programación de sistemas de información.
  • Ingeniería: Diferente a robótica y electrónica y todas las mencionadas anteriormente. Incluye sublíneas como Diseño 3D y prototipado
  • Robótica y electrónica: incluye todas las variantes
  • Nanotecnología: incluye todas las variantes

Para el 2021, se proyecta la atención de 39.850 estudiantes en los 20 departamentos en los cuales se encuentran las TecnoAcademias

Tecnoacademia Fija.

Tecnoacademia Itinerante.

Casos de Éxito

CAMILA GUEVARA PAREDES EXPERIENCIAS QUE INSPIRAN:

Esta empresaria Santandereana inició su idea de negocio a partir de las experiencias en Tecnoacademia y quiso compartirlas para motivar a los jóvenes a ser perseverantes y no dejarse agobiar por las dificultades, pues se pueden alcanzar los proyectos sin importar estratos y diferencias sociales.

“Para mí, Tecnoacademia más que un espacio brindado por el SENA es una oportunidad de formación al punto de llegar a cumplir sueños de jóvenes, que al principio se veían imposibles, como ocurrió conmigo, puesto que no sabía cómo colocarme una bata y terminé convirtiendo en mi segunda casa el laboratorio de Tecnoacademia. Y por eso siempre he dicho: ¡el que quiere puede! Tecnoacademia me aportó distintos conocimientos en el manejo de páginas web teóricas, instrumentos de laboratorio, además de conceptos científicos y matemáticos. También desarrolló competencias en liderazgo, trabajo en equipo y, emocionalmente, contribuyó al desarrollo de la madurez, autodisciplina, diligencia y procesos de creatividad e innovación. Desde mis 13 años, inicié en Tecnoacademia y para poder asistir debía pagar mi transporte, por lo que tuve que empezar a vender donas y dulces. A partir de esa edad, empezó a nacer ese sueño como emprendedora e investigadora; sin embargo, debo reconocer que fue un largo y difícil proceso, pero recibí el apoyo de mis facilitadores (el cual agradezco) y de mi familia que, día a día formaban a esa joven soñadora para que, sin importar lo difícil que todo se viera, pensara que era cuestión de innovar, creer y avanzar. Solo me queda decir que, cuando se ama un sueño, se lucha por hacerlo realidad sin importar lo difícil que parezca y este fue mi anhelo desde pequeña, siendo Tecnoacademia protagonista por abrirme las puertas, y sé que ahora están dispuestas para que más jóvenes den sus primeros pasos hacia un camino lleno de aprendizaje, allí encontrarán personas que aportarán increíblemente a su vida, no solo en conocimientos sino también en valores, experiencias que jamás olvidarán y saberes que ayudarán para toda la vida. Colombia necesita pequeños investigadores dispuestos a ser los más grandes en la ciencia, y ahora no solo construyo un sueño de investigadora, sino de emprendedora, donde soy cofundadora y a diario estoy en un laboratorio donde creamos diseños florales y detalles que han llegado a los corazones de los santandereanos. Y, claramente, sin dejar de seguir soñando y terminando mi proyecto de investigación que favorecerá a los colombianos”. Esto refiere Camila en su paso por Tecnoacademia.

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